viernes, 30 de octubre de 2015

Tejido de la Franja del Pirineo


La Franja del Pirineo también conocida como la Franja de los pavos reales es una pieza perteneciente al Instituto Valencia de Don Juan de Madrid (núm. inv. 2071).

Llegó ahí tras haber sido adquirida por Don Manuel Gómez Moreno en 1926 a una iglesia de los Pirineos, concretamente de la antigua catedral de Roda de Isábena (Huesca) afirma Cristina Partearroyo[1]. Dicha iglesia tuvo gran importancia en el siglo X, ya que en ella también se descubrieron otros fragmentos de tapices de la época califal omeya.

Este tejido se fabricó en la segunda mitad del siglo X, probablemente en Córdoba. Laura Bariani, en su obra biográfica entorno a la figura de Almazor[2], comenta brevemente la  la pieza y la describe como un ejemplo magistral de los tejidos que se producían en los talleres califales. Ella supone  que sirvió como guarnición a otra pieza, quizá a un paño de tapicería que decoraría almunias y salones de recepción, probablemente basándose en los estudios de Cristina Partearroyo dos años antes. En el catálogo de la exposición Al-Andalus[3] nos dice que tradicionalmente se había pensado que esta pieza formaba parte de un almaizar o tocado musulmán. Durante mucho tiempo se pensó que pertenecía a una cofia o quizás a un turbante; sin embargo, los recientes estudios relativos a la técnica textil empleada descartan esta hipótesis e indican que tal y como supone Bariani, pudo servir de guarnición decorativa de otra tela.


martes, 27 de octubre de 2015

La presencia de la escultura en la Alta Edad Media: materiales, técnicas, estilos y usos.

Portada de Ripoll
Después de la caía del Imperio Romano de Occidente, se asientan en sus territorios pueblos migratorios que desarrollarán unas características artísticas comunas sin dejar de distinguirse uno de los otros como la preferencia por el pequeño formato o la tendencia esquemática de las figuras con la estilización de las formas. Ellos son los encargados de consolidar las tradiciones romanas, autóctonas e invasoras.[1]
Los visigodos serán el pueblo más romanizado de todos por haber estado en contacto con el imperio. Recibirán influencia de Bizancio gracias al comercio. Son muy ricos sus programas iconográficos en  relieve como el de San Pedro de la Nave (680-711 d. C.), con frisos y capiteles decorados. Se trata de una de las primeras manifestaciones conscientes de un arte didáctico que sirve para adoctrinar a los fieles. En el arte visigodo no existen esculturas exentas, ni tampoco relieves que no estén supeditados a la ornamentación arquitectónica o a la decoración del mobiliario litúrgico; aun así la influencia de las formas de la orfebrería y la joyería en los relieves monumentales esta muy presente. Los relieves de Quintanilla de las Viñas (Siglo VII) son otro ejemplo. Están hechos a bisel, la técnica más extendida en el relieve visigodo; este sistema se basa en vaciar la superficie mediante planos inclinados que dejan aristas vivas en las líneas fundamentales del dibujo.

lunes, 26 de octubre de 2015

Saludos


Creo que este es mi tercer blog y espero que el definitivo. Lo he creado porque ya que escribo y edito, a veces necesito evadirme. Bah, por eso creo un blog en que el que hablo precisamente de ello, no se evadirme. Es todo una excusa para darme a conocer y porque me gusta procrastinar. Así que venga, marchando la primera entrada cero interesante, para poder empezar a trabajar en el diseño y que quede algo aceptable. Que nadie tenga en cuenta las chorradas que estoy diciendo aquí. ¡Besis!