domingo, 24 de abril de 2016

Banksy y su obra Can’t beat the feeling

Can’t beat the feeling
Poco se sabe sobre la vida de Banksy. Nadie sabe cómo es físicamente, en qué año nació, ni dónde. Todo lo que sabemos de él son meras especulaciones, como que es inglés y pudo haber nacido en 1974 cerca de Bristol. Su trabajo, en su gran mayoría, son  piezas satíricas sobre política, cultura pop, moralidad y etnias. Combina escritura con grafiti con el uso de estarcidos con plantilla (conocidos generalmente como stencils, del inglés).

Sus obras se han hecho populares al ser visibles en varias ciudades del mundo, especialmente en Londres y Nueva York. Este héroe de la protesta y la reivindicación es, en sí mismo, el espíritu de la contradicción. Su iconografía anticapitalista choca de frente con los trabajos remunerados que hace por encargo de grandes firmas internacionales como Puma y la cadena MTV. También la venta de pinturas en la galería de su agente oficial, Steve Lazarides. En consecuencia, Banksy genera con la misma intensidad reacciones de la más absoluta devoción y odios viscerales. Es una contradicción muy criticada del autor, que mientras está pintando en la calle, está vendiendo sus obras a la elite por altísimos precios. Ha sido llamado el Robin Hood al revés: pinta para los pobres, pero le compran los ricos.

Otra de sus facetas incluye la publicación de libros con títulos tan sugerentes como ‘Golpeando tu cabeza contra una pared de ladrillos´ donde recopilaba imágenes de sus grafitis más importantes acompañando las imágenes de sus subversivos y a menudo agudos escritos . También En el año 2010, estrenó su primera película, como realizador cinematográfico, el documental Exit Through the Gift Shop, que tuvo una excelente acogida por parte de la crítica, y fue nominado al Oscar a la mejor película documental.

Su irreverente forma de hacer crítica social, no se reduce explicitamente a los grafitis. Por ejemplo, también se ha paseado por las calles conduciendo un camión lleno de corderos de peluche. 'The Sirens of the Lambs' ha sido su peculiar manera de protestar contra el maltrato animal y las condiciones de las granjas industriales y mataderos. Por otro lado, también es conocido por haberse introducido disfrazado en famosos museos de todo el mundo, para colgar algunas de sus obras de manera clandestina.

Luchador incansable contra la injusticia social o hipócrita sin ninguna clase de escrúpulos, según quién hable de él, lo cierto es que Banksy es una de las figuras capitales de la plástica postmoderna y su cotización sigue subiendo como la espuma en las casas de subasta, hasta donde llegan sus murales cuidadosamente extraídos de los muros.

Peter Gibson, portavoz de la campaña Keep Britain tidy, considera que su obra, como la de otros grafiteros, es mero vandalismo.

Luis Jaume, experto en arte, considera que el apropiacionismo de Banksy es conceptualmente vago, dirigido a un público no especializado ni crítico y que la ironía no lo convierte en artista. También se critica que plasme mensajes anti-sistema en barrios y edificios cuyos habitantes no los comparten.

Una de sus obras más famosas es Can’t beat the feeling, realizada en 2006. Sabemos que la original, de 2004, se exhibió en la galería Serpentine de Londres, para luego pasar a la colección privada de su propietario,  Damien Hirst. Por ello, analizaremos una copia que sí que se exhibe,  con una pequeña variación: una mancha roja, perteneciente a la Deutsche Bank Collection de Frankfurt.

Dicha obra, se compone por tres personajes: Un ratón caricaturizado con forma y estatura humanoide, grandes ojos, orejas redondas, boca sonriente, caminado sobre dos piernas y vestido como una persona. La cultura popular hace que enseguida se le reconozca, el dibujo de la gran productora  americana Disney,  Mickey Mouse. En el otro extremo, encontramos un payaso vestido con un mono y una M en el pecho. De nuevo la cultura popular nos remite a la imagen publicitaria de otra grande empresa americana, la cadena de hamburgueses y fast food Macdonalds. Él payaso es Ronald Mc Donald. Los dos personajes, cogen de la mano a una niña desnuda, delegada, y presa del pánico. Su piel muestra heridas y por su postura apreciamos que está huyendo. Ella es Kim Phuc, que entró a formar parte del imaginario popular y de la historia de la fotografía el año 1972, cuando el fotógrafo Nic Ut le hizo una instantánea en el momento que huía de su pueblo en llamas, el cual había sido bombardeado con Napalm, durante la guerra del Vietnam.

Banksy reúne en una misma imagen estos tres personajes que forman parte de un imaginario completamente independiente entre sí, pero que a la vez funciona como único, adquiriendo un significado totalmente nuevo: ironía y carácter de denuncia hacia la sociedad occidental y a la guerra del Vietnam.

Partiendo de la ignorancia de saber quiénes son los personajes que aparecen en la obra, y haciendo una interpretación puramente visual, podemos encontrar en la figura de la niña la calidad del buen salvaje de la que hablaba Rousseau : los niños son buenos e inocentes, no han sido corrompidos por la sociedad, así como tampoco el buen salvaje. En cambio, las dos figuras que cogen a la niña, llevan una máscara, hecho que se deduce a simple vista. También van vestido según cañones de la moda moderna y occidental, por lo que podemos deducir que son hombres dentro de una sociedad civilizada. Eso los convierte en antagonistas totales  del buen salvaje. 

“Las relaciones entre el niño y el adulto son las mismas que la relaciones entre el buen salvaje y el hombre civilizado.” 

Por otro lado, la máscara se asocia con la noche, la cara oculta de cada persona según la idea desarrollada por Schubert. De este modo, identificando las dos figuras de los extremos como hombres modernos que han perdido su verdadera naturaleza y se han corrompido, se podría deducir que las máscaras y la ropa están escondiendo el buen salvaje que existía antes que ellos.

La niña, a su lado, debería ser feliz, pero en cambio llora y sufre. Se puede interpretar como la reacción del buen salvaje que llora ante la expectativa de estar rodeada por hombres civilizados. Si además analizamos las expresiones de los personajes, donde la niña llora y los otros dos ríen, y los tres avanzan hacia adelante, podemos deducir que el buen salvaje llora porque lo están apartando de la naturaleza y lo arrastran hacia la sociedad corrompida. 

Sin embargo, si partimos a partir del saber popular, tenemos la constancia y el conocimiento de quien es cada personaje, vemos como Bansky lo que ha hecho es configurar estas figuras como un símbolo. Kim Phuc, es un símbolo de las víctimas de la guerra del Vietnam, especialmente los niños. Mientras que Mickey Mouse y Ronald Mc Donald representan símbolos de la sociedad americana, además enfocada a sus niños. 

Conociendo los hechos históricos de cómo se desarrolló la guerra del Vietnam, el artista yuxtapone las figuras para crear una mordaz crítica: la sociedad americana crea personajes dirigidos al público infantil occidental, pero declaró la guerra a un pueblo, y provocó la muerte y el sufrimiento de muchas personas en las que se incluían  niños, entre los cuales, Kim Phuc es su símbolo representativo. De este modo, se hace plausible su crítica social donde podemos ver como la sociedad del hombre civilizado, es él que de forma hipócrita, provoca la desgracia. 

Can’t beat the feeling no es la única obra en la que Banksy ha usado imágenes basándose en imágenes del imaginario popular y dotándolos de nuevos significados. Es por ello que sus obras casi nunca pasan desapercibidas y suelen ser objeto de polémica. Por ejemplo, dos policías británicos fundiéndose en un beso o un manifestante lanzando un ramo de flores a modo de cóctel molotov. Precisamente, este último grafiti se subastó en junio en Londres y alcanzó la cifra de 163.000 libras esterlinas (194.000 euros).












2 comentarios:

  1. Hola Scarlett!!

    Adoro a Bansky, es un tio que les sap fer i les clava d'una manera brutal. Deu ser l'únic que es pot permetre donar-li un mazazo al capitalisme d'aquesta forma tan exagerada i tanmateix amb tant d'estil. Si que es cert que hi ha tanta gent a parts iguals que l'admira i que l'odia, pero la segona no té gaire raó de ser, al ser un gran crític de la realitat en la que vivim.
    M'ha encantat aquest post. Pensava que era l'única friki del artista. Per cert, la que es va liar amb el parc temátic que va obrir fa relativament uns messos no té nom.

    Un petonàs!!! ♥

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    1. ¡Gracias, Hydre! Ya te dije que a veces pienso que estas entradas no le interesan a nadie, así que feliz. El parque temático me moló un montón, la verdad, pero no sé que pasó, solo vi fotos. ¿Se lió alguna? ¡Un saludo!

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