lunes, 1 de febrero de 2016

Emma de Jane Austen

Emma
Autor: Jane Austen
Editorial: Debols!llo Clásica (entre muchas otras)
Año: 1815
Género: Clásicos
Idioma original: inglés

Sinopsis:
Emma es otro de los clásicos de la exitosa escritora Jane Austen. Se divide en tres libros de dieciocho capítulos cada uno, pero recogidos todos en un mismo volumen. La obra es otro retrato vivo del  mundo rural inglés de principios del XIX, con grandes personajes de alta cuna, mezclados con otros de más bajo estatus, pero siempre dentro de los parámetros entre  clase media y alta.
Cuenta la historia de una inteligente y laboriosa joven empeñada en hacer de Celestina con todas sus amistades. Cuando su institutriz, amiga y confidente decide contraer matrimonio, Emma Woodhouse se queda sola con sus propios sentimientos y se enfrenta al vacío de su vida y a la penosa tarea de intentar que los demás lleven una vida tan perfecta como la suya. Todos sus trabajos de manipulación sentimental crean a su alrededor una telaraña de enredos, malentendidos y confusiones que ponen a prueba su confianza en sí misma


Sobre la autora:
Jane Austen (Steventon, 16 de diciembre de 1775 – Winchester, 18 de julio de 1817) es una de las más destacadas novelistas británicas del período de la Regencia. La ironía que emplea para dotar de comicidad a sus novelas hace que Jane Austen sea contada entre los «clásicos» de la novela inglesa, a la vez que su recepción va, incluso en la actualidad, más allá del interés académico, siendo leídas por todo tipo de públicos.
Su familia pertenecía a la burguesía agraria, contexto del que no salió y en el que sitúa todas sus obras.
El interés que su obra sigue despertando hoy en día muestra la vigencia de su pensamiento y la influencia que ha tenido en la literatura posterior. Su vida también ha sido llevada al cine con la película Becoming Jane (2007).

Valoración personal:

Emma Woodhouse es la protagonista. Ella es bella, inteligente, rica y tiende a pensar demasiado bien de sí misma. Apenas tiene veintiún años pero ya tiene unos fijos ideales sobre lo que quiere y lo que no quiere en la vida. Su madre murió cuando era ella niña y su hermana se casó y se mudó a Londres con el hijo mayor de los vecinos, los Knightley. Emma fue educada por una institutriz, la señorita Taylor, que ahora abandona la casa para casarse también con un honorable viudo de la zona. La reacción de Emma a tal acontecimiento será el detonante para dar comienzo a la trama. Emma se atribuirá el éxito del enlace, cuando nadie creía posible que el señor Watson volviera a casarse y, tras una conversación con su padre y su cuñado, decide que se decicará a ser el artífice de nuevos matrimonios, pero nunca del suyo propio. Será su cuñado, el señor Knigtley, quién la ponga sobre aviso de tales acciones, pero ella ignorará todo consejo y se pondrá manos a la obra. Sin darse cuenta, Emma provocará innumerables enredos, confusiones y malentendidos que ella misma sufrirá, siempre con un tono muy alejado del dramatismo, cargado de burlona solemnidad, sátira y sarcasmo. No hay tragedia ni heroísmos.

Los giros de los diálogos mantendrán en ascuas al lector provocando la constante pregunta de cómo reaccionará Emma al respecto. El acento de la historia recalcará el carácter de los personajes con suma maestría, provocando que incluso el personaje más carente de carisma y sobre todo más aburrido y abrumador en la historia, provoque el mismo efecto tanto al lector como a los personajes de la obra. La grandeza de los diálogos no tiene límites.

Los temas sobre la animación superficial, la similitud de la vida cotidiana y el discernimiento de los valores nos mostraran una vida regida por pequeños principios (coherencia y educación de la familia), dejando el vicio, la aventura y la pasión al margen. Jane Austen no dejará de recrear convenciones sin dotarlas de sincero contenido, pero en las que cree y las acepta.

Es divertido ver como la autora se sirve de personajes que finalmente disfruta cortándoles la cabeza. Tiene un tono inocente pero snob, con un juicio impecable de los valores humanos. Algo presente en todas sus obras, que ni siquiera la regencia pudo moldear. Jane no escribe para su familia, o para el príncipe y su bibliotecario, escribe para el mundo entero y ha quedado más que demostrado con el carácter universal que ha adquirido su obra.

Para mí, Emma ha sido objeto de reflexión. Su lectura no es tan ágil como podría ser la de Orgullo y Prejuicio, pero creo que es una obra exquisita con unos personajes fantásticamente elaborados que enamoran desde el principio. Algunos de ellos presentan similitudes con los personajes de Orgullo y Prejuicio lo que no deja de resultar interesante. Para mí Emma es la protagonista perfecta. En realidad su gracia reside en que no es perfecta, no es una heroína, no es de admirar lo que hace, porque comete errores, es completamente humana. Cuantas veces a lo largo de la obra he tenido ganas de chillarle a Emma, ¡no hagas eso! Quizás es por ello que, si tuviera que escoger entre Emma y Elisabeth Bennet, sin duda elegiría a Emma. Es tremendamente divertida sin ser consciente de ello. Tiene una lengua mordaz, es orgullosa pero inocente, manipuladora y egocéntrica, con un afán constante de ayudar los demás, aunque haga precisamente lo contrario. Emma es única y especial.

A un clásico de estas dimensiones no podían faltarle las adaptaciones cinematográficas. Probablemente hay muchas, pero yo destacaré tres. Emma (1996) con una fantástica interpretación de Gwyneth Paltrow como Emma que no dejará indiferente. La miniserie de Emma (2009) de la BBC, con Romola Garai como protagonista y la libre interpretación de Clueless (Fuera de onda, 1995) con Alicia Silverstone y una jovencísima Brittany Murphy.

  


Puntuación:



2 comentarios:

  1. Es de los tres que todavía no leí, pero me muero de ganas. Este año lo leo :)

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  2. De repente me han entrado unas ganas locas de leer algo de Austen. Me quedan pendientes este y Mansfield Park :)
    Gracias por la reseña porque ha hecho que me decante por Emma XD

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